Aparadores de salón: mobiliario con estilo para guardar tus cosas

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El salón es la estancia de convivencia por excelencia en una vivienda. Además, suele ser el espacio de mayores dimensiones y el que determina cómo van a ser el resto de habitaciones en los apartados de decoración, mobiliario e inclusión de accesorios. Cuidar el estilo en esta estancia es clave y hay que saber integrar numerosos elementos básicos. Hoy os hablamos de los aparadores de salón, cuál es su uso y por qué son tan importantes.

Además, te mostraremos algunos modelos a la venta en nuestra tienda. Con un buen aparador de salón vas a conseguir ganar espacio de almacenamiento y reforzar el clima de bienestar y habitabilidad en la estancia.

Ventajas de contar con los aparadores de salón

Los aparadores para salón presentan como principal punto fuerte la posibilidad de disponer de más espacio de almacenamiento en casa. Esto los convierte en elementos indispensables en viviendas pequeñas.

Su uso puede servir para guardar la vajilla, la cubertería, los manteles y otros componentes del servicio de mesa, sobre todo en estancias que actúen como salón-comedor. Además, contar con un mueble aparador de salón genera mayor sensación de amplitud. Por lo general, estos elementos tienen un diseño de baja estatura que hace crear un efecto de mayor cantidad de espacio, y todo ello sin renunciar a la funcionalidad.

Distintos usos para reforzar su versatilidad

Otro aspecto interesante de este tipo de mobiliario es su versatilidad. Un mueble aparador puede servir como lugar de almacenamiento cerca de la zona del comedor, para guardar la cubertería, la vajilla y la mantelería; pero también como mueble sobre el que colocar la televisión, y guardar en sus cajones dispositivos de entretenimiento: videoconsolas, cables, accesorios tecnológicos, mandos a distancia, auriculares…

Por otra parte, los aparadores son enseres que sirven como elemento de separación para generar distintos ambientes. Si tu salón alberga también el comedor, este mueble puede marcar la frontera visual entre los dos espacios. Algo similar ocurre con las cocinas abiertas al salón.

Su tamaño, que suele ser bajito, no reduce la amplitud visual del espacio. Esto es algo que se valora en estancias que aportan esa visión de continuidad entre distintas zonas de uso: cocina y salón. Finalmente, son muebles muy funcionales, asequibles y muy duraderos.

Cómo elegir el aparador para tu salón

El mueble aparador de salón es un aparato práctico y a mano, que encaja prácticamente con cualquier estilo decorativo y que prioriza la funcionalidad, pero sin renunciar al aspecto estético. Para elegir correctamente el modelo hay que tener en cuenta las necesidades de almacenamiento y las preferencias a nivel decorativo.

¿Aparador alto o bajo?

Los aparadores bajos se denominan así porque su altura es muy reducida, en torno a los 75 centímetros como máximo. Esta elección es la preferida en muchos usuarios por esa capacidad de no romper con la continuidad visual. Suelen disponer de varias alturas para almacenar objetos, con cajones, puertas y vitrinas, aunque también se ayudan de la zona superior para posar objetos decorativos.

Los aparadores altos sí son más voluminosos por norma general. Su altura puede oscilar entre los 120 y los 160 centímetros. El aspecto más reseñable de estos muebles es su amplia capacidad de almacenamiento.

Si estás entre una opción y la otra, los tradicionales aparadores de cocina no eran ni tan grandes como los altos, pero un poco mayores en cuanto a dimensiones que los aparadores altos. Esta idea de la cocina se ha trasladado también al salón, con modelos muy elegantes que se caracterizan por su aspecto robusto y sus ingeniosos espacios de almacenamiento.

En Merkamueble tenemos varios ejemplos de este tipo. El aparador cera-gris antracita con puerta corredera sorprende por este sistema de apertura, mientras que si buscas un modelo más clásico, el azahar cemento con tres puertas destaca por su combinación de colores y su precio competitivo.

¿Mueble abierto o cerrado?

Estos muebles no son estanterías. La función básica es almacenar objetos de valor. De este modo, si se antepone la practicidad para evitar golpes en los elementos a conservar, la entrada de polvo y las impurezas propias del aire, lo mejor será un aparador cerrado.

Si hay niños o mascotas en casa, optar por esta decisión es más que razonable. No obstante, los modelos abiertos consiguen que el mueble no resulte tan homogéneo y la estancia gane en estilo. En nuestro catálogo de muebles de salón y aparadores puedes encontrar alguno con cuatro puertas y hueco central que potencia ese espíritu estético de los muebles.

El elemento discordante final para escoger entre las distintas opciones de aparadores de salón es el factor presupuestario. Sea como fuere, si algo debe quedar claro es que instalar un mueble de este tipo va a reforzar la estética de la estancia y te va a permitir utilizar también el salón como lugar de almacenamiento.

APARADORES DE SALÓN :

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